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Cómo trabaja CheckClean

Lo hablamos antes. Para poder revisarlo después.

Un servicio de limpieza necesita acuerdos que sirvan durante el trabajo, no solo durante la venta. Así preparamos el mantenimiento y las intervenciones puntuales.

Primero, el espacio tal como es.

Cuéntanos qué actividad tiene, quién lo usa, qué zonas se atienden y qué ocurre hoy con la limpieza. También nos sirve saber cuándo se puede entrar y qué no se puede mover.

Si hace falta una visita o una llamada para concretar el trabajo, se propone antes de cerrar el alcance. En una obra, revisamos además materiales, restos, accesos y oficios pendientes.

Cuatro pasos, sin dar nada por supuesto.

Paso Qué resolvemos
Entender Actividad, zonas, estado y necesidad concreta.
Valorar Tareas, frecuencia o fases, medios y condiciones de acceso.
Acordar Alcance escrito, precio, disponibilidad e interlocutores.
Revisar Incidencias del mantenimiento o alcance de la entrega puntual.

Una incidencia no siempre pide la misma respuesta.

Puede faltar una tarea, haber cambiado el uso de una zona o tratarse de un trabajo que no estaba incluido. Identificarlo ayuda a decidir qué hay que hacer y si corresponde revisar el presupuesto.

El asistente de WhatsApp recoge el contexto para orientar el siguiente paso. El responsable de la empresa confirma precio, alcance, disponibilidad y condiciones. Pedir información no equivale a reservar una fecha.

Empieza con lo que sabes hoy.

No necesitas llegar con el servicio diseñado. Cuéntanos la situación y revisamos qué falta para valorarla.